Hace ya varias quincenas que leo y releo con avidez la novela que se entreteje en torno a Rubia Lulú y sus antagonistas. Carece este océano de letras que llamamos blogósfera de una bitácora clara y precisa que documente los sucesos y permita tejer la trama de los acontecimientos.
Es por esto mismo que yo, Almirante Guillermo Brown, he decidido comenzar una bitácora para que el lector casual comprenda los entretelones de la blogósfera, tanto como el blogger afamado o infame rememore lo acaecido, sea con melancolía en su corazón o con amargura.
Casualmente ha sucedido hoy, señores, un evento digno de mención. Al parecer Andy Werner, blogger entrepreneur, incluyo en sus "links recientes" un post del reputado fisicoculturista de Belgrano C., Agustín, lo cuál repugno a Iota, el Sr. de lo Incomprensible, y así presentó una queja.
El joven Werner no hizo sordos a la queja, sino que más bien le dio la razón a Iota, afirmando que sólo compartía ese link para que la bizarría del presuntuoso tomador de anabólicos arqueara la sonrisa de quien viera su post, forzándolo a una estrepitosa carcajada ante espectáculo tan ridículo.
Más tarde, Lulú, autoproclamada *estresha de la blogósfera*, posteó en su subblog "Lulú in love", la queja presentada por su partenaire. Es ya vox populi que la Rubia y el trabado belgraniense tuvieron un fugaz affaire que acabó "evacuación y éxodo" mediante, cuando éste, sin poder controlar su esfínter la dejó y le dejo un recuerdo en su baño.
Tras estos sucesos, Lulú minó la poca popularidad de Agustín que luego cayó presa de un supuesto clon o bandido de identidad, que forjo su actual imagen de bandido gayo.
La acusación de Iota recae en el hurto, cuyo cuerpo consiste en un par de libros pertenecientes a la mismísima Lulú. La queja de Iota se dirige asimismo a la pedantería de Agustín, quien habiendo leyendo solamente un par de libros en toda su breve vida, pretende dar cátedra y contarse entre las filas de los intelectuales, armadas con la pluma y la palabra.
Hasta el momento de escribirse este post, la plantilla de comentarios del verde muchacho con moco, Agustín, permanecía prístina y virginal. Sospecha este fiel cronista que la moderación de comentarios ha eliminado todo intento de respuesta hasta el momento.
Es por esto mismo que yo, Almirante Guillermo Brown, he decidido comenzar una bitácora para que el lector casual comprenda los entretelones de la blogósfera, tanto como el blogger afamado o infame rememore lo acaecido, sea con melancolía en su corazón o con amargura.
Casualmente ha sucedido hoy, señores, un evento digno de mención. Al parecer Andy Werner, blogger entrepreneur, incluyo en sus "links recientes" un post del reputado fisicoculturista de Belgrano C., Agustín, lo cuál repugno a Iota, el Sr. de lo Incomprensible, y así presentó una queja.
El joven Werner no hizo sordos a la queja, sino que más bien le dio la razón a Iota, afirmando que sólo compartía ese link para que la bizarría del presuntuoso tomador de anabólicos arqueara la sonrisa de quien viera su post, forzándolo a una estrepitosa carcajada ante espectáculo tan ridículo.
Más tarde, Lulú, autoproclamada *estresha de la blogósfera*, posteó en su subblog "Lulú in love", la queja presentada por su partenaire. Es ya vox populi que la Rubia y el trabado belgraniense tuvieron un fugaz affaire que acabó "evacuación y éxodo" mediante, cuando éste, sin poder controlar su esfínter la dejó y le dejo un recuerdo en su baño.
Tras estos sucesos, Lulú minó la poca popularidad de Agustín que luego cayó presa de un supuesto clon o bandido de identidad, que forjo su actual imagen de bandido gayo.
La acusación de Iota recae en el hurto, cuyo cuerpo consiste en un par de libros pertenecientes a la mismísima Lulú. La queja de Iota se dirige asimismo a la pedantería de Agustín, quien habiendo leyendo solamente un par de libros en toda su breve vida, pretende dar cátedra y contarse entre las filas de los intelectuales, armadas con la pluma y la palabra.
Hasta el momento de escribirse este post, la plantilla de comentarios del verde muchacho con moco, Agustín, permanecía prístina y virginal. Sospecha este fiel cronista que la moderación de comentarios ha eliminado todo intento de respuesta hasta el momento.

14 comentarios:
Si hubiera sabido que era para tanto ni lo linkeaba, tengo suficientes problemas!
Me gustó la idea de este blog, eso si.
Almirante: Acabo de leer su itinerario blogeril y me encuentro con una homofobia enorme en varios de los comentarios volcados por pseudointelectuales matones de internet. Hago público mi desagrado por semejante tratamiento de la homosexualidad y exijo una reatractación pública de parte de los guapetes de teclado.
Atentamente, Popeye.
Almirante, me encantó su blog. Espero próximas noticias!
Un abrazo.
Joven Werner:
No sé por qué dice eso. No se ha ganado ningún problema. Le agradezco sus palabras de cortesía para con mi humilde bitácora.
Doshi:
Mi rol es el de informar y registrar los eventos acaecidos en los mares de la blogósfera. Lamento decirle que no tengo el derecho, ni el deber de exigir retractaciones. Quizá si hablara con los muchachos en cuestión su pedido sería satisfecho.
Iota:
Muchas gracias. Es un agrado recibir tales palabras.
Nada, usualmente procuro no quedar en el medio de peleas ajenas, nada más.
Si te ponés las pilas este blog puede ser muy bueno. Hay mucho romance, pelea y culebrón entre bloggers.
Muchas gracias, joven Werner, espero sus consejos para construir un portal de noticias popular.
Yo estoy dispuesto a devolver el libro. Eso sí, a cambio de una pija. Una pija grande y llena de leche. Con anillos alrededor. Sí, una pija re espacial.
Ufff.
En la foto de Arnold, de tanto hacer fuerza y tener el culo tan roto, se me cayó un sorete.
Esperen! No me cagué. Se me cayó el sorete. Se entiende la diferencia?
Ojo que ya cambió la frase del perfíl el Agustín real, deberías updatear.
Nadie vió nada Andy!
Uffff. Este es sólo uno de los tantos Agustín, pues tengo una muchedumbre que me habita. Una muchedumbre de pendejitos adolescentes pijudos y sin identidad sexual, que habita plácidamente mi culo.
Almirante, tenga cuidado al navegar que las aguas son peligrosas...
Le convenía seguir peleandose con los ingleses, me parece.
Saludos.
Agustín:
El dato acerca del dominio de su esfínter anal me hace pensar que Vd. es el clon. ¿Por qué hace esto?
Jover Werner:
¿Vd. está del lado del clon?
Lucas Joven:
Bienvenido a mi humilde bitácora. Mas no tema soy ducho con el timón y aguerrido con el sable.
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